Las tierras raras no son exclusivas de nuestro planeta, existen en el espacio, como en la Luna y diversos asteroides, pero su obtención representa un desafío enorme, tanto en la Tierra, como en otros cuerpos celestes. Su difícil extracción y procesamiento también las vuelve un foco de investigación científica en la búsqueda de alternativas para obtenerlas de fuentes extraterrestres, pero también para la creación de materiales alternativos sintéticos, como la tetrataenita artificial.