Los fragmentos de basura espacial caídos a finales del mes pasado en una playa de Tamaulipas, provocaron hasta un reclamo presidencial que inmediatamente fue desestimado por la compañía Space X; sin embargo, un reciente estudio publicado por el Centro de Astrofísica de Harvard, subraya el impacto cada vez más frecuente de este tipo de incidentes en todo el mundo.