La científica Du Mengran y su equipo descubrieron prósperas comunidades de vida marina en la zona hadal, la capa más profunda del océano (más allá de los 6 kilómetros de profundidad), en la Fosa Kuril-Kamchatka, en el Pacífico Noroccidental. Los ecosistemas quimiosintéticos, que incluyen gusanos tubícolas y moluscos, sobreviven utilizando químicos como el metano y el sulfuro de hidrógeno de las filtraciones frías en el fondo marino, mediante las que producen energía, en lugar de la luz solar.