Afortunadamente los avances científicos de este año han sido muy esperanzadores. Los avances contra el VIH incluyen tratamientos más efectivos y de acción prolongada, como el lenacapavir, y terapias innovadoras basadas en edición genética, como EBT-101 que están en ensayos clínicos. Otros progresos notables incluyen el avance de una candidata a vacuna con la tecnología del ARN mensajero, la que cambió la historia de la vacunación durante la pandemia.