El virus causante de la enfermedad se aisló en 1957 y la vacuna se obtuvo seis años después, en 1963. En varias ocasiones estuvo a punto de ser erradicado; sin embargo, la disminución en las tasas de vacunación originadas por la pandemia lo ha traído de regreso
Los síntomas se distribuyen en cuatro fases o periodos muy bien delimitados
Es una enfermedad viral que se propaga por vía aérea a través de gotitas de saliva expulsadas al toser o estornudar, y por contacto directo con secreciones nasales o de la garganta de personas infectadas
El virus puede permanecer activo en el aire o en las superficies por varias horas
90% de las personas no vacunadas expuestas al virus se contagian
No existe uno específico, pero se suelen tratar los síntomas con paracetamol e ibuprofeno. Además, es necesaria una correcta higiene de la piel, los ojos y los orificios nasales y, en algunos casos, si se complica con sobreinfección bacteriana puede necesitar antibiótico
Cuatro de cada 10 casos pueden sufrir complicaciones y son más frecuentes en los niños menores de un año y en personas con el sistema inmunológico debilitado. Puede llegar a ser mortal si causa neumonía en los pulmones o encefalitis (hinchazón en el cerebro)
Se puede prevenir con la vacuna triple viral*, que se administra en dos dosis: una a los 12 meses y otra entre los tres y cuatro años de edad
Una vez que el virus entra en el organismo, se mantiene en estado latente por unos 10 a 12 días
Se llama así a la fase en la que aparecen los primeros síntomas y suele durar unos tres o cuatro días
Aparecen las manchas de color rojo violaceo en la piel (exantemas), acompañadas de fiebre alta (39-40 ºC), catarro y tos seca
El estado general mejora progresivamente y en la piel aparece la típica descamación
El sarampión presenta gráficamente un sarpullido característico (exantema) que inicia con manchas rojas planas en la cara y detrás de las orejas, extendiéndose luego al tronco, brazos y piernas
Deben evitar vacunarse las embarazadas, las personas con el sistema inmunológico debilitado, con problemas hematológicos o con tuberculosis
De acuerdo a la Secretaría de Salud, quienes fueron inmunizados con dos dosis en algún momento de su vida ya se encuentran protegidos y no necesitan ningún refuerzo
Nuevas evidencias demuestran que la enfermedad afecta al sistema inmunitario, lo que dificultaría durante años la lucha contra nuevas infecciones. Según estos estudios, el virus puede causar amnesia inmunológica, haciendo que el cuerpo olvide cómo combatir los virus que una vez supo vencer.
El sistema inmunitario tiene un recuerdo de los invasores hostiles que ha combatido antes
Parte de esta información se mantiene en la memoria de las células B, un tipo de glóbulo blanco especializado en producir anticuerpos
El virus del sarampión puede infectar y destruir estas células, causando amnesia inmunológica
El estudio, llevado a cabo en niños arrojó que los pacientes perdieron 20% de su repertorio de anticuerpos
Uno de los niños, que tuvo una infección grave de sarampión, perdió 73% de los tipos de anticuerpos que podía producir
El efecto no es permanente, pero lleva unos cuantos años para que un organismo recupere la protección que tenía antes del sarampión