Orión entrará en una órbita terrestre alta de 23.5 horas, entre 185 y 74 mil kilómetros de altitud.
El vuelo de 10 días permitirá verificar sistemas y hardware esenciales para futuras misiones lunares tripuladas.
La tripulación observará la Luna en primer plano y la Tierra al fondo, a casi 400 mil kilómetros, desde las ventanas de Orión.
El regreso durará cuatro días y seguirá una trayectoria de bajo consumo, aprovechando el campo gravitatorio de la Tierra-Luna.
El prolongado periodo orbital permitirá probar los sistemas durante fases de ejercicio intenso y durante el sueño.
La tripulación evaluará los sistemas de soporte vital que producen aire y eliminan desechos como C02 y vapor de agua.
China enviará Chang’e-7 a la Luna, con destino al polo sur, una región compleja por sus cráteres.
Japón lanzará la misión MMX, que explorará y tomará muestras de Fobos y Deimos, lunas de Marte.
La ESA preparará el satélite PLATO, dedicado a la búsqueda de exoplanetas similares a la Tierra.
India operará Aditya-L1, una misión enfocada en el estudio del Sol, sus manchas y tormentas.